domingo, 8 de noviembre de 2009

ESTILO


"La moda se pasa de moda, el estilo jámas."
COCO CHANEL

viernes, 6 de noviembre de 2009

CARTA DE COLORES. OTOÑO INVIERNO





Pensando en nuestro próximo invierno y mirando diseñadores y marcas europeos. Los colores seran fuxia, verde y morado en todas sus tonalidades, más el infaltable negro.

Fuente: FASHION BOOK ELLE.

jueves, 5 de noviembre de 2009

ANTES DE LA PASARELA




Mucho antes de llegar a las pasarelas, las revistas y las vidrieras. Los diseñadores plantean sus ideas en lápiz y papel.
Estos son algunos bocetos de las colecciones de la próxima temporada otoño-invierno.

Fuente: FASHION BOOK ELLE.

miércoles, 4 de noviembre de 2009

"METAMORFOSIS" CAMBIO DE ESTILO


Conseguiste un nuevo trabajo y querés vestirte más arreglada.
Terminás de renunciar, te gustaría tener un look más casual y aventurero.
Cuando tus ganas se juntan con el dinero necesario, salís de shopping. Entrás en una tienda con la determinación de encontrar “esas prendas diferentes”. Finalmente das la tarea por cumplida. Pero… en tu bolsa de compras, llevas algo que parece igual a todo lo demás que tenés en el placar.

En teoría cambiar de estilo debería resultar simple. Algo así como, decirle adiós a los colores oscuros. Comprarte un vestido fucsia, ponértelo y listo, un nuevo estilo.
Pero psicólogos y consultores de imagen dicen que no es nada fácil.
Lo confirman las mujeres que ya han pasado por esa experiencia. Ellas revisaron temas tan profundos como: la propia imagen, sus hábitos, su posición con las personas que aman, y su lugar en la sociedad.

Cuando hablás de cambiar de estilo, usualmente estás hablando de transformarte, de hacerte más visible.
Este proceso implica dominar los detalles de ese nuevo look, desde el maquillaje y el peinado, hasta elegir los zapatos correctos para ese equipo que usas por primera vez.
Pero lo más complicado es acostumbrarse a verte a vos misma y a ser vista por los demás de una manera diferente. Otra razón que lo hace difícil, es que esto puede mostrarle al mundo cambios más esenciales.

Cuando tu vida o tu manera de verte se modifican, tu ropa vieja puede ser el último vestigio de cómo eras. Querer conservar tu antiguo guardarropa es una forma de mantener a salvo la imagen pasada de vos misma y las creencias que quedaron atrás.

Es aconsejable renovar el estilo lenta y gradualmente. Hacerlo de la noche a la mañana es demasiado, incluso para la gente que te rodea. Podes evitar los nervios de marido, hijos, compañeros de trabajo o empleados.

La manera en que los demás reaccionen a tu nueva apariencia, dependerá de cuáles sean esas modificaciones y que interpretaciones puedan darles.

A pesar de las dificultades que trae esta “metamorfosis”, hasta encontrar el look más confortable. La mayoría de las mujeres que lograron hacerlo, encuentran que como resultado se generan cambios de vida y actitud muy positivos.

En un ciclo que evoluciona con vos: Te sentís diferente, necesitas cambiar tu manera de vestir. Te vestís diferente y tu manera de sentir cambia nuevamente

Y vos, ¿te animás a cambiar?.

lunes, 2 de noviembre de 2009

AMBIVALENCIAS


Algunas veces tu ropa puede enviar mensajes diferentes a las intenciones que declaras:

“Decís que elegís verte sofisticada y sexy y te pones una blusa rosa con voladitos”.

“No sabes bien porque, pero lucís algo descuidada para la entrevista de ese trabajo que te gustaría conseguir”.

Todas vivimos alguna vez anécdotas como estas que muestran una profunda ambivalencia. Reconocer y poner en palabras estos desajustes, puede ayudarte a cambiar tu estilo…o tu vida.

En el proceso de mejorar nuestra imagen es necesario tener en cuenta que:

_La manera en que nos vestimos señala nuestros sentimientos más íntimos. A menudo miedos y deseos ocultos.
_ La conexión entre personalidad y vestimenta genera la interpretación que los demás hacen de nosotros.

Sentirte bien con vos misma te lleva a arreglarte más y que la gente te responda positivamente. Entonces vos te sentís aun mejor.
Por el contrario creerte infeliz o confundida puede hacer que te veas desaliñada o inapropiada. Inmediatamente los demás te critican o te ignoran y tu ánimo empeora, en un circulo vicioso.

Generalmente no somos demasiado concientes del complicado vínculo entre nuestra imagen personal, la ropa que vestimos, y la respuesta que obtenemos del mundo.

Sin contar el orden en que se presenten para vos: sentirte bien y verte bien, forman parte del mismo proceso.
Que es importante para verte bien, más segura y más consistente con tu personalidad es diferente para cada una de nosotras. Lo esencial es descubrirlo.