Málaga. Semana de la Moda en el Shopping Plaza Mayor.
Tal cómo les conté terminado el reportaje Lido Palma me propone pasar por la experiencia de la consultoría. Digo que sí de inmediato, mi asesor será Álvaro Dols. Él además de ser muy profesional demostró tener una paciencia infinita.
Me pregunta:
-¿Cuál es tu estilo?
-Clásica. Respondo
Entonces en una pequeña habitación, especialmente armada en el centro del shopping me muestra varias prendas que representan las tendencias de la temporada.

Me gusta especialmente un vestido de encaje negro. Álvaro me comenta que en el mismo centro comercial puedo encontrarlo en tres niveles diferentes de precios, 36 euros, 100 euros y aproximadamente 300 euros. Esa posibilidad en Argentina, mi país, prácticamente no existe. Sobra decir que el más económico era totalmente aceptable.
Después completamos una ficha técnica con mi talle, color de piel, ojos y pelo. Allí empieza el asesoramiento. Las sugerencias son colores pasteles, líneas verticales, escotes profundos, acortar el largo de las chaquetas, evitar el uso de telas con volumen y sumar a cada equipo toda la “joyería” posible. Entiendo del tema, se que los consejos corresponden a una figura curvilínia, por no decir con algo de sobrepeso, pero él no lo menciona en ningún momento.
Me cuenta que el objetivo de su trabajo es que la “clienta” pueda elegir prendas que conformen un look intermedio entre su apariencia habitual y el look que él piensa sería el más atractivo. Sabe que los cambios son progresivos y se dan a base de experimentación. Finalmente salimos de compras, elijo las tiendas más accesibles.
Entramos a H y M selecciono algunas prendas, después lo hace Álvaro, que para comenzar me saca de las manos una camisa blanca que elegí con la pregunta:
_¿Cuántas camisas iguales “ya” tenés colgadas en tu armario?-Por supuesto, tenía razón.
Visitamos el probador: el primer vestido, descartado. La camisa de jeans, descartada. Otro vestido estampado, me impresiona de solo mirarlo. Finalmente el equipo ideal una blusa rosa que nunca hubiera comprado sola, un saco gris oscuro en tejido de punto y una chalina.
El segundo destino es Zara. Vamos a experimentar con el fondo de armario (los básicos). Hubiera elegido un abrigo de pelo blanco, a esas alturas, con algo aprendido se que pareceré una bola de nieve. Entre los percheros, comentamos que a menudo tenemos una imagen diferente, posdatada e idealizada de nosotros mismos.
Es el turno del blazer negro, mi personal shopper encuentra interpretaciones con hombreras, sin hombreras, cruzado, derecho, más largo . Imposible no dar con el ideal”. Me voy al probador, sin necesidad de hacer ningún movimiento me llegan otro blazer en color camel, el pantalón negro que me queda perfecto, un jeans (elección que me hubiera llevado cuatro horas promedio). Álvaro le suma a todo alguna recomendación. Casi jugando miramos diferentes tipos de zapatos, solo para tenerlos en cuenta para la próxima.
Se nos termina el tiempo, tengo un par de bolsas en la mano. Soy la misma que hace un par de horas, pero: ¿Por qué me siento más linda? Creo que el motivo es que en todo momento hablamos de remarcar puntos fuertes, reconociendo mis rasgos más atractivos. Ese es el verdadero aprendizaje, la posibilidad de olvidarnos de todo aquello que queremos disimular o esconder y pensar en que nos gustaría resaltar. En definitiva aprender a mirarnos de otra manera.
!Gracias Alvaro!

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¿Tuvierón alguna experiencia parecida?
Se que algunas de Uds se dedican a la asesoría de imagen
¿Me contarían algún secreto de esa profesión?