Mostrando entradas con la etiqueta GUARDARROPA. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta GUARDARROPA. Mostrar todas las entradas

viernes, 1 de abril de 2011

ORGANIZANDO EL GUARDARROPA. LOS NUEVOS BÁSICOS

Inmersa en mi universo personal, tengo serios problemas para definir exactamente en qué día vivo. Por un lado en mi trabajo intento terminar de entregar el final de la producción de invierno, por el otro empiezo a definir los modelos de la próxima temporada primavera verano. En este escenario, sumado a las temperaturas de medio tiempo es casi esperable que no sepa “que ponerme cada mañana”. Es hora de organizar mi propio guardarropa.

Fiel a mis principios pienso que la moda tiene que hacerme la vida más fácil y placentera. Además un buen guardarropa no tiene porque que despedazar mi presupuesto. En esta editorial encontré un listado de los nuevos básicos que me pareció muy útil para empezar atrabajar en el tema. Muchas de estas prendas seguramente ya forman parte de mi armario y el tuyo.

A partir de estos poder armar varios equipos, el secreto es sumarle pequeños accesorios y antes de ir de compras “revisar el placar”.
Una remera estampada.
Una falda tweed o de tu tela predilecta.
Un suéter amplio.
Un vestido camisero.
Una sudadera gris.
Un trench clásico.
Un vaquero del corte que más te favorezca.
Un blazer clásico.
Una campera de jeans.
Una camisa blanca amplia.
Un par de chatitas, un par de botas y dos carteras.











FUENTE: In Style Moda.

Y vos: ¿Cómo te organizás?

viernes, 4 de febrero de 2011

IR DE COMPRAS. LAS REBAJAS

A todas nos divierte salir de compras. Soñamos con regresar a casa llevando “la oportunidad hecha prenda”, “el diseño perfecto a un precio increíble”. Sabemos que no siempre sucede así, y que muy a menudo apilamos esas “gangas” para no usarlas nunca jamás.



Aún en temporada de rebajas si queremos tener un guardarropa que funcione de acuerdo a nuestras actividades es necesario tener un plan. Suena aburrido, pero en realidad solo se trata de salirnos un poco de la esfera emocional para disfrutar después los resultados.

Algunas estrategias que funcionan:



-Salí a comprar solo cuando te sientas descansada y mentalmente preparada.

-Únicamente quedate con aquellos modelos que te enamoren y sean perfectos para tus necesidades.

-Pensa en “equipos”, no en prendas.

-Acordá con vos misma no criticarte, ni concentrarte en aquellas partes de tu cuerpo que no te gusten. Suspendé los sentimientos negativos.

-Preferentemente visitá las tiendas sola, aún tu mejor amiga puede ser una distracción. Cualquier influencia externa significa no concentrarte en tu “propia música”.

El confesionario:



El probador es una herramienta que debe estar bajo tu absoluto control. Trata de evitar pensar en él como en un confesionario. Tómalo como la puerta de un espacio de autoexpresión y autoestima. Relajate y permanece allí el tiempo que necesites.

Los precios:

¿Qué pensas, cuando estás parada frente a tu placar soñando con la blusa o el vestido que querés?: color, estilo, calce, precio.
Probablemente no y solo te concentrás en esa prenda en términos de que puede hacer por vos y tu guardarropa, no en cuanto te va a costar.
Entonces cuando revises los percheros de una tienda, seleccionando un modelo, considerá el gasto en términos de cómo funcionara esa prenda en tu vestuario. Evalúa su precio en relación a cuantos equipos vas a poder armar con ella y cuantas veces te la vas a poder poner.

Costo real de un producto de indumentaria = precio /cantidad de veces que vas a usarlo.

La prenda más económica es aquella que te podes poner y volver a poner, la más cara es aquella que permanecerá arrumbada en el fondo de tu armario.

Charla de mujeres: ¿Recordás cuales fueron tu mejor y tu peor compras en época de descuentos?

jueves, 11 de febrero de 2010

CONSTRUYENDO TU GUARDARROPA


Desde siempre, una mujer parada frente a su placar es sinónimo de escuchar la misma queja: “No tengo nada que ponerme”. Con cualquier presupuesto la frase parece repetirse.

Si te reconocés en esa situación probablemente sea el momento de construir un guardarropa especialmente pensado para vos y tu forma de vida.

Construir un guardarropa, es algo así como edificar una casa. De alguna manera vas a vivir en él, tiene que resultarte confortable y además adecuarse a tus necesidades.

La base de esa "edificación" van a ser “los básicos”. Aquellas prendas más funcionales y que pueden repetirse de temporada en temporada.

Solo vos conocés la totalidad de las demandas de tu semana y las actividades que realizas. La clave es hacer un análisis calmado y racional de tu forma de vida.
Olvidáte de las celebridades, podes tomar los detalles de su looks que más te gusten y recrearlos, pero ahora es necesario pensar en tu vida real.

El primer paso es diseñar tu propio plan.
No hay nada peor que salir de compras sin un esquema previo y como resultado tu inversión se pierda en un guardarropa desequilibrado que no te lleve a ninguna parte y perjudique tu presupuesto. Todas las mujeres tenemos debilidad o inclinación para cierto tipo de prendas: deportivas, de noche, bolsos o zapatos. Siempre nos compramos “uno nuevo”, pero nuestra apariencia siempre es la misma.

Sentate adonde te encuentres relajada y puedas concentrarte y con lápiz y papel en mano vas a hacer una lista de todas tus actividades clasificándolas en: a diario, frecuentemente, muy a menudo, raramente o nunca. Un borrador podría incluir: oficina, universidad, citas, reuniones de negocios, cenas informales, eventos deportivos, viajes, cocteles, viajes, acompañar a los chicos al colegio, salir de compras etc. Con una primera mirada a este chequeo vas a a tener una clara idea de por dónde empezar a remodelar o reconstruir tu guardarropa.

¡Ahora manos a la obra! Vaciá tu armario completo y agrupa tus prendas de acuerdo a cada una de estas categorías. Revisa también con que accesorios contás.
¿Realmente la mayoría de tus prendas coinciden con las actividades que hacés?

Ya que estás vaciando el placar, selecciona aquellas prendas que compraste ya hace un tiempo y nunca te ponés y dales un destino mejor. Regalasélas a alguien que realmente las necesite. A menudo cuanto mayor es la confusión acerca de cómo necesitas vestirte el espacio en tus estantes disminuye.

Es momento de guardar todo de la manera más ordenada posible. Algunas mujeres lo hacen por tipo de prendas (pantalones, polleras, camisetas, etc.), otras por categorías (ropa de día, deportiva, de noche). Seguramente encontrarás tu propia receta.

De ahora en más el listado de tus actividades va a ser la base de tu guía de compras. Anota que prendas consideras que te faltan.
De shopping no te tientes con las ofertas que no coinciden con tus necesidades. Tampoco persigas el último look propuesto por las revistas. La moda no se revoluciona, evoluciona. El proceso de tener un guardarropa completo lleva tiempo, no esperes un resultado inmediato.

Tenés que pensar en unos guardarropas que no solo sea atractivo, sino que te haga sentir bien y resulte adecuado para cada situación.

Muchas marcas ya están pensando sus colecciones en términos de FUNCTION, NOT FASHION.
La función de cada prenda es su característica más importante y va por encima de las preocupaciones estéticas.

¿Y vos cómo organizas tu vestuario?

lunes, 26 de octubre de 2009

TERMINANDO CON EL ORDEN. QUE TIRAR


Cuando estamos ordenando el guardarropa, que conservar parece mucho más obvio que identificar aquellas cosas que tenemos que descartar.

Un placard repleto genera una ilusión de plenitud, cuando en realidad son prendas y más prendas y nada que ponerte. Intentemos hacer una lista de aquellas a las que final y definitivamente ya no merecen formar parte de tu vida.

1-El tercer, cuarto y quinto equipo que conservás para cuando haces una limpieza a fondo en tu casa. Es inteligente guardar un jean y un par de remeras viejas, para realizar las tareas más sucias, pero realmente no necesitás un guardarropa completo destinado a las tareas domésticas.

2-No mas las medias y la ropa interior que perdieron forma y elasticidad.

3-Olvídate definitivamente de esa pollera o ese pantalón que te quedaban bien aquel verano que te enamoraste y te volviste vegetariana.

4-No más camisas blancas con cuellos y puños percudidos o amarillentos. Si todavía no podés enfrentar que tiene su ciclo cumplido, dalés una última oportunidad enviándolos a la tintorería. Pero si eso no funciona decíles adiós.

5-Aquellos zapatos que te lastiman. Quizás tus pies puedan achicarse. Quizás repentinamente puedas sentirte cómoda en esos taco aguja de 12 cm. Quizás también puedas ponértelos con medias muy gruesas o curitas para que no te salgan ampollas. O quizás definitivamente tengas que donarlos al ejército de salvación.

6-Despedíte de esa increíble blusa de seda que manchaste con salsa de tomates. Dejar partir aquellas prendas lindísimas y nuevas que nosotras mismas estropeamos resulta complicado, pero si las conservás solamente vas a conseguir sentirte terrible cada vez que las veas.

7-Aquel modelo que compraste cuando te sentías deprimida y que nunca te quedo bien. Todos cometemos errores, pero en este caso no es necesario que vos y tu error permanezcan juntos.

8-Aquellos regalos que nunca usáste, aquel modelo que te dieron de la manera mejor intencionada, pero que no vestirías, aunque fuera la última prenda en el mundo. Olvida la posibilidad de ponértelo el día que venga la amiga que te lo obsequio de visita. Las estadísticas dicen que eso nunca sucede.

9-Aquel diseño perfecto, pero que siempre te hace sentir gorda o fea. Probablemente el modelo o el color no son los adecuados para vos. Esas prendas son cómo el novio perfecto que siempre te enoja o te deprime. Mejor déjaselo a alguien que realmente lo aprecie y encontrá “aquel” que te haga sentir bien.

10-No retengas ninguna prenda que relacionas, o te recuerda un muy mal momento, no es necesario, se llega más lejos con una mochila más liviana.

sábado, 24 de octubre de 2009

PONIENDO EL PLACARD EN ORDEN. QUE GUARDAR


Finalmente manos a la obra. Estas ordenando tu guardarropa.

Te sugiero que cosas debería “salvar” como excepción aunque no las hayas usado últimamente.

-Un equipo de cóctel que aun te quede y esté en buenas condiciones. Mantenélo en cuenta para cuando tengas el próximo evento formal y no tendrás que comprarte nada nuevo.

-Aquella prenda que te resulta superconfortable, aunque ya haya perdido su forma original.

-Tu “favorita sentimental”. Esa que te trae un recuerdo especial. Pero no exageres…no conviertas a tu guardarropas en tu museo del traje personal.

-Aquella pollera o pantalón con el que te ves de dos talles menos. Incluso si ya paso de moda, sabes que la moda cambia constantemente.

-Los clásicos de muy buena calidad que estén en excelentes condiciones. Si bien en algún momento pueden parecerte horribles, el estilo permanece y pueden aggiornarse con cualquier accesorio.

-La pollera o el pantalón que te quedaban bien hace un par de meses. Generalmente cuando ganamos o perdemos algunos kilos frecuentemente pensamos que es para siempre. Pero si tu cambio es reciente o si tus medidas tienden a modificarse, es astuto conservar algunas prendas aunque hoy no te queden perfectas.

Ya falta poco.
¿Cómo esta quedando tu placard?.

martes, 20 de octubre de 2009

ORDENANDO EL PLACARD


Sabes que tenés que hacerlo, necesitas hacerlo. Endureces tu corazón y empezar a apilar aquellas prendas que ya no te quedan bien o pasaron definitivamente de moda.

Seguramente ya pensaste a quien vas a darle toda tu ropa vieja. El problema aparece cuando algunas voces empiezan a hablarte desde el montón de cosas que estás acumulando para desechar.

-“Después del dinero que pagaste por mi…úsame una vez mas.”

-“Por qué vas a hacerme esto…soy el vestido que te regaló mamá en la Navidad del 2000.”

Desprenderte de tu ropa vieja aun cuando estás segura de no volver a usarla nunca más puede resultar una tarea difícil. Nos pasa que no son simplemente piezas de nuestro guardarropa, cada prenda tiene una carga emocional importante. Recordamos adonde las compramos, cuando las vestimos, con quien…

Si bien deshacernos de aquellas que ya no queremos puede ser extremadamente liberador necesitamos mucho más que la decisión de hacerlo.

¿Por dónde empezar?


Antes de abrir las puertas del placar detenéte a pensar que necesitas de acuerdo a tu modo de vida y a tus prioridades actuales y adonde querés llegar con tu estilo personal de vestir. Esto es para tener una idea teórica de tu guardarropa ideal antes de organizar tu guardarropa real.

El próximo paso es sacar tus prendas una por una y decidir que quedará adentro y que afuera. Para definir esto es clave reconocer cuales son muy representativas de una moda que ya pasó y que formas y que colores ya no te favorecen.

Un espejo adonde puedas verte de cuerpo entero puede resultarte de gran ayuda, también papel y lápiz para armar una lista con aquello que te gustaría agregar en el futuro.

Tené presente cuando te encuentres con alguna prenda que no te pusiste en los últimos dos años, que probablemente ya no merezca ocupar un lugar en tus estantes. Si todavía existen dudas dale una última oportunidad de 30 días y si aun así no te la volvés a poner, no lo pienses más, seguramente alguien la aprovechará más que vos.

La recompensa de este trabajo será un guardarropa que puedas controlar, más limitado pero compuesto de prendas que usas y que realmente te gustan, en lugar de un placard abarrotado de cosas, que complica tu vida diaria.

No es tan fácil como parece, es un tema que vamos a seguir charlando. Mientras tanto, entre nosotras: ¿Cómo está tu placard?

miércoles, 14 de octubre de 2009

CONVERSACIONES CON EL PLACARD



UN GUARDARROPA INTELIGENTE ES AQUEL QUE:

Funciona de acuerdo a nuestras actividades y expectativas.
Es atemporal y versátil.
No refleja necesariamente las últimas tendencias de la temporada.
Puede organizarce a partir de cualquier presupuesto.
Se construye en un proceso qué tiene como herramienta principal el conocimiento de uno mismo, el aprender a mirarnos.

ALGUNAS SEÑALES DE ALERTA

Si tenes más de media docena de prendas en tu placard y nunca encontras la ocasión adecuada para usarlas. Tu guardarropa no está trabajando para vos.
Si cada vez que estas parada frente a tus estanterías repletas jurarías que no tenes nada que ponerte. Tu guardarropa no está funcionando bien.
Si no podes estar vestida para salir en menos de diez minutos. Tu guardarropa tiene un bajo rendimiento.
Como todos los seres humanos vas cambiando gradualmente de acuerdo a tus experiencias en el mundo. La imagen de vos misma evoluciona también. A lo largo de este camino es lógico que en algún momento vos y tus prendas estén fuera de sintonía.
Si cada vez que abrís el placard solo algunas de todas las cosas que tenes cuenta con verdaderas posibilidades es tiempo de reexaminar cómo te ves a vos misma y cómo ves a tu ropa.

EL PRIMER PASO. LOS BASICOS
La manera infalible de crear un guardarropa es comenzar por un equipo de clásicos, simples, duraderos y confiables.
Artículos que sirvan como marco para el color, tu estilo personal. Básicos que con el agregado de algún accesorio reflejen tu espíritu e individualidad.

LAS PIEZAS CLAVES

Un tapado negro en invierno o un trench liviano en verano.
Un vestido negro.
Un saco cardigán.
Una remera blanca.
Una blusa, o una segunda remera.
Un par de jeans o kakis.
Un pantalón o pollera de vestir.
Una pashmina.
Perfume.
Un par de botas o zapatos negros.