lunes, 26 de octubre de 2009

TERMINANDO CON EL ORDEN. QUE TIRAR


Cuando estamos ordenando el guardarropa, que conservar parece mucho más obvio que identificar aquellas cosas que tenemos que descartar.

Un placard repleto genera una ilusión de plenitud, cuando en realidad son prendas y más prendas y nada que ponerte. Intentemos hacer una lista de aquellas a las que final y definitivamente ya no merecen formar parte de tu vida.

1-El tercer, cuarto y quinto equipo que conservás para cuando haces una limpieza a fondo en tu casa. Es inteligente guardar un jean y un par de remeras viejas, para realizar las tareas más sucias, pero realmente no necesitás un guardarropa completo destinado a las tareas domésticas.

2-No mas las medias y la ropa interior que perdieron forma y elasticidad.

3-Olvídate definitivamente de esa pollera o ese pantalón que te quedaban bien aquel verano que te enamoraste y te volviste vegetariana.

4-No más camisas blancas con cuellos y puños percudidos o amarillentos. Si todavía no podés enfrentar que tiene su ciclo cumplido, dalés una última oportunidad enviándolos a la tintorería. Pero si eso no funciona decíles adiós.

5-Aquellos zapatos que te lastiman. Quizás tus pies puedan achicarse. Quizás repentinamente puedas sentirte cómoda en esos taco aguja de 12 cm. Quizás también puedas ponértelos con medias muy gruesas o curitas para que no te salgan ampollas. O quizás definitivamente tengas que donarlos al ejército de salvación.

6-Despedíte de esa increíble blusa de seda que manchaste con salsa de tomates. Dejar partir aquellas prendas lindísimas y nuevas que nosotras mismas estropeamos resulta complicado, pero si las conservás solamente vas a conseguir sentirte terrible cada vez que las veas.

7-Aquel modelo que compraste cuando te sentías deprimida y que nunca te quedo bien. Todos cometemos errores, pero en este caso no es necesario que vos y tu error permanezcan juntos.

8-Aquellos regalos que nunca usáste, aquel modelo que te dieron de la manera mejor intencionada, pero que no vestirías, aunque fuera la última prenda en el mundo. Olvida la posibilidad de ponértelo el día que venga la amiga que te lo obsequio de visita. Las estadísticas dicen que eso nunca sucede.

9-Aquel diseño perfecto, pero que siempre te hace sentir gorda o fea. Probablemente el modelo o el color no son los adecuados para vos. Esas prendas son cómo el novio perfecto que siempre te enoja o te deprime. Mejor déjaselo a alguien que realmente lo aprecie y encontrá “aquel” que te haga sentir bien.

10-No retengas ninguna prenda que relacionas, o te recuerda un muy mal momento, no es necesario, se llega más lejos con una mochila más liviana.

sábado, 24 de octubre de 2009

PONIENDO EL PLACARD EN ORDEN. QUE GUARDAR


Finalmente manos a la obra. Estas ordenando tu guardarropa.

Te sugiero que cosas debería “salvar” como excepción aunque no las hayas usado últimamente.

-Un equipo de cóctel que aun te quede y esté en buenas condiciones. Mantenélo en cuenta para cuando tengas el próximo evento formal y no tendrás que comprarte nada nuevo.

-Aquella prenda que te resulta superconfortable, aunque ya haya perdido su forma original.

-Tu “favorita sentimental”. Esa que te trae un recuerdo especial. Pero no exageres…no conviertas a tu guardarropas en tu museo del traje personal.

-Aquella pollera o pantalón con el que te ves de dos talles menos. Incluso si ya paso de moda, sabes que la moda cambia constantemente.

-Los clásicos de muy buena calidad que estén en excelentes condiciones. Si bien en algún momento pueden parecerte horribles, el estilo permanece y pueden aggiornarse con cualquier accesorio.

-La pollera o el pantalón que te quedaban bien hace un par de meses. Generalmente cuando ganamos o perdemos algunos kilos frecuentemente pensamos que es para siempre. Pero si tu cambio es reciente o si tus medidas tienden a modificarse, es astuto conservar algunas prendas aunque hoy no te queden perfectas.

Ya falta poco.
¿Cómo esta quedando tu placard?.

viernes, 23 de octubre de 2009

TU ROPA HABLA


Amas el color negro, y lo usas frecuentemente, de hecho casi siempre.
Quienes te rodean piensan que elegirlo para vestirte significa algo malo, que esta deprimida o que no te gustas y querés desaparecer. Vos argumentas que preferis esa opción porque te resulta fácil y te hace más delgada. Pero te quedas pensando: “Es que realmente me atraen las prendas negras o: ¿hay algo que no funciona?

No hay dudas:La ropa que elegís refleja tu imagen personal y cuenta algo sobre vos y como te sentís. Expresa algo acerca de cómo te insertas en el mundo. De donde venís y hacia adonde querés ir. También transmite tus sentimientos sobre tu cuerpo y tu femineidad.

Se trata de un tema complejo, La ropa siempre nos dice algo de quien la viste, pero decodificarlo con exactitud resulta difícil. Quizás uses ropa negra no porque estés deprimida, sino porque buscas verte sexy sin caer en lo obvio o mostrarte más delgada y odias hacer dieta.

Por lo general nuestras preferencias son difíciles de explicar, incluso para la persona que está haciendo la elección. Inconscientemente vamos hacia aquello que nos gusta, pero nuestro gusto esta dictado por la forma en que nos sentimos con nosotros mismos y con quien creemos ser.

Interpretar un guardarropa completo puede ser una tarea tan individual, personal y multifacética como la interpretación de un sueño.
Una de las mejores virtudes de la moda es que nos permite expresar múltiples personalidades. La misma mujer puede elegir trajes superestructurados para su vida profesional y para su intimidad la lencería más sexy y atrevida.

Saber que está diciendo tu ropa sobre vos y reconocer las razones que hay detrás de tus elecciones es importante y significa sin dudas entenderte y aceptarte un poco más.

martes, 20 de octubre de 2009

ORDENANDO EL PLACARD


Sabes que tenés que hacerlo, necesitas hacerlo. Endureces tu corazón y empezar a apilar aquellas prendas que ya no te quedan bien o pasaron definitivamente de moda.

Seguramente ya pensaste a quien vas a darle toda tu ropa vieja. El problema aparece cuando algunas voces empiezan a hablarte desde el montón de cosas que estás acumulando para desechar.

-“Después del dinero que pagaste por mi…úsame una vez mas.”

-“Por qué vas a hacerme esto…soy el vestido que te regaló mamá en la Navidad del 2000.”

Desprenderte de tu ropa vieja aun cuando estás segura de no volver a usarla nunca más puede resultar una tarea difícil. Nos pasa que no son simplemente piezas de nuestro guardarropa, cada prenda tiene una carga emocional importante. Recordamos adonde las compramos, cuando las vestimos, con quien…

Si bien deshacernos de aquellas que ya no queremos puede ser extremadamente liberador necesitamos mucho más que la decisión de hacerlo.

¿Por dónde empezar?


Antes de abrir las puertas del placar detenéte a pensar que necesitas de acuerdo a tu modo de vida y a tus prioridades actuales y adonde querés llegar con tu estilo personal de vestir. Esto es para tener una idea teórica de tu guardarropa ideal antes de organizar tu guardarropa real.

El próximo paso es sacar tus prendas una por una y decidir que quedará adentro y que afuera. Para definir esto es clave reconocer cuales son muy representativas de una moda que ya pasó y que formas y que colores ya no te favorecen.

Un espejo adonde puedas verte de cuerpo entero puede resultarte de gran ayuda, también papel y lápiz para armar una lista con aquello que te gustaría agregar en el futuro.

Tené presente cuando te encuentres con alguna prenda que no te pusiste en los últimos dos años, que probablemente ya no merezca ocupar un lugar en tus estantes. Si todavía existen dudas dale una última oportunidad de 30 días y si aun así no te la volvés a poner, no lo pienses más, seguramente alguien la aprovechará más que vos.

La recompensa de este trabajo será un guardarropa que puedas controlar, más limitado pero compuesto de prendas que usas y que realmente te gustan, en lugar de un placard abarrotado de cosas, que complica tu vida diaria.

No es tan fácil como parece, es un tema que vamos a seguir charlando. Mientras tanto, entre nosotras: ¿Cómo está tu placard?

lunes, 19 de octubre de 2009

"UNA BELLEZA VERDADERA"

La revista “Elle” revindica la belleza natural publicando en sus portadas actrices y modelos sin retoques de Photoshop, ni maquillajes recargados.

Las primeras, para la edición francesa fueron instantáneas tomadas por el fotógrafo Peter Lindbergh y son de Monica Bellucci , Sophie Marceau y Eva Herzigova, lucen increíbles y naturales.





La edición española, a la venta a partir de mañana publica en cuatro portadas alternativas a Elsa Pataky, Patricia Conde, Paz Vega y Sara Carbonero. En el interior, ocho "valienes" mas se suman a la propuesta. El responsable de las fotografias Juan Aldabaldetrecu.






Una idea para aplaudir.
Por estas Pampas. Tendremos la suerte de ver lo mismo en la revista de Susana?